ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN: JUEVES 29 DE MAYO
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Sevilla F.C. 1 - U.D. Almería 4. La Humillación al colectivo. (Parte 2/2)

Se presentaba la U.D. Almería en el Sánchez Pizjuán con un bagaje bastante negativo como visitante. Es muy típica esta circunstancia en los equipos recién ascendidos. Tratan de hacerse fuertes en casa acumulando el máximo número posible de puntos, para, una vez alcanzada la permanencia, desarrollar un fútbol fuera de casa con esquemas más abiertos, con más ritmo y menos presión, más atrevido en líneas generales y dejando ver en ocasiones que cuentan con jugadores de cierto nivel y talento.

El partido fue bastante extraño. Primera media hora de dominio insultante del Sevilla, con ocasiones de todos los colores y con una falta de definición preocupante. Ni que decir tiene que si hubiéramos estado acertados en alguna de las muchas ocasiones que tuvimos durante esa primera media hora, todo habría sido muy distinto. Sin embargo, el Sevilla no define y Unay empieza a verlo claro. El Sevilla se diluye en fallos defensivos e imprecisiones, y es entonces cuando, pasada la primera media hora de juego y con la seguridad que le daban los graves aprietos en los que había metido a la defensa sevillista con dos livianos ataques por banda, el Almería se abre, da un paso hacia al frente y empieza a tocar, encerrando al Sevilla en su campo.

Lento al corte, tremendamente inseguro en defensa, impreciso y desquiciado por momentos (como muestra, la amarilla innecesaria que provoca Poulsen), el Sevilla se sume en un caos táctico que desemboca en el gol en propia puerta de Dani Alves. A partir de ahí, todo se vuelve aún más negro. Continúan las imprecisiones, el marcaje zonal se diluye, al igual que la presión, y por si fuera poco, parte de la afición empieza a recriminar la actitud de muchos de sus jugadores. El partido sigue su curso, y sin tiempo apenas para reponernos del golazo de Daniel, llega el penalti a favor del Almería, una vez más provocado por un fallo de la defensa sevillista. Negredo, por intercesión divina, lanza al poste y el esférico sale rebotado hacia el córner contrario, provocando que la ilusión y la esperanza vuelvan a la grada sevillista. Con 0-1 finaliza la primera parte.

El partido se reanuda y rápidamente el Almería pone tierra de por medio. He leído en muchas crónicas que se trató de un acierto del atacante en el disparo. Es posible. Tiene mucho mérito un disparo tan potente a larga distancia. Aún así, yo discrepo. Desde mi punto de vista, se trataría de un error del portero en dos aspectos puntuales. En primer lugar, considero siempre un error del guardameta un tanto desde esa distancia, por muy bien dirigido que éste vaya. Y me reafirmo en la impresión que tuve en directo cuando veo a posteriori la posición de Andrés Palop, quien, ante la posibilidad de un disparo duro de larga distancia, se sitúa bajo palos y no ligeramente adelantado, perdiendo de este modo la enorme ventaja que para un portero representa uno o dos pasos al frente. Y en segundo lugar, el mal despeje del meta valenciano que deja la pelota muerta en la frontal del área chica para que en bandeja Negredo, una vez más, gane la partida a Mosquera y haga el segundo.

Tras el segundo gol se produce la lesión de Mosquera, de nuevo en un error defensivo, y entra en el terreno de juego el marfileño Arouna Koné. Decía nuestro entrenador la semana pasada, con buen criterio, que no se ataca más ni mejor por muchos delanteros que se tengan, sino por la posesión del balón y el saber manejar en todo momento los compases del juego. Y efectivamente, tenía razón; sin embargo, contrario a lo que había manifestado, se lía la manta a la cabeza …de perdidos al río como dijo aquél… y mete al tercer punta, ya con Renato en el terreno de juego de medio centro con tendencia ofensiva. La defensa del Sevilla, tras el cambio de Mosquera y la inclusión de Koné, pierde un efectivo, quedando David Prieto, chico del filial –no olvidar este dato-, como único defensa central. En un nuevo ataque defectuoso por banda izquierda, comandado por Adriano, se comete una imprecisión, se le entrega el balón en bandeja al contrario, quien, velozmente, monta la contra, abre a banda y en un uno contra uno ante Palop llega el tercero.

De ahí al final del partido se producirían la expulsión por roja directa a Adriano –sin comentarios-, la llegada del cuarto tanto almeriense, obra de nuevo de Negredo tras rematar in extremis un centro desde la derecha, el fallo de Kanouté en el lanzamiento de una pena máxima y el gol de éste de rechace al palo tras centro desde la banda derecha. Ahí acabó todo.

No quiero terminar este artículo sin mencionar la grandeza de la afición del Sevilla, la cual, soportando un clima tormentoso y un partido horrible tanto de los jugadores como del técnico, no paró de animar hasta el minuto 90, dando buena cuenta de su entrega y apoyo al Sevilla F.C. en los malos momentos.

PD: Las cuestiones extra-deportivas que han rodeado a la entidad durante la pasada semana y de su repercusión en los medios, será un asunto que trataré en los próximos días.

Sevilla F.C. 1 - U.D. Almería 4. La Humillación al colectivo. (Parte 1/2)

El partido de esta noche tiene muchísimas lecturas y una vez concluido se pueden hacer valoraciones muy interesantes sobre lo sucedido en nuestro estadio.

En primer lugar, antes de comenzar, voy a hacer un breve comentario. El sevillismo, a pesar del varapalo de hoy, debe ser inteligente. No debe caer en el pesimismo, en la desesperanza, en la crítica feroz y destructiva a todo lo que se mueva. Evidentemente, a nadie se le puede hacer ver que lo que hoy ha sucedido no ha sido una catástrofe en toda regla, pero hay que ser consciente de un hecho, de una realidad objetiva. El cuarto puesto sigue ahí, cerca, muy cerca. Quedan aún puntos en liza más que suficientes para alcanzarlo. Siendo conscientes de ello y sabiendo todo lo que esto supone, vamos a comenzar el análisis.

Concepciones del fútbol moderno. El colectivo y las individualidades.

La imagen que ha dado la U.D. Almería esta noche en el Sánchez Pizjuán ha sido la de un equipo sí mismo. Un grupo implicado, muy trabajado, en el que se combina muy bien juventud y veteranía, que sabe perfectamente a lo que juega y que es plenamente consciente de sus virtudes y de sus defectos.

Técnicamente la U.D. Almería es muy limitada. Ellos lo saben y el adversario lo sabe. Por ello, la carencia de recursos técnicos la suplen con planteamientos y entramados tácticos sobresalientes, con entrega e implicación máximas y, lo que es digno de alabar, un profundo estudio del juego a balón parado que está sentando un precedente en el fútbol español al respecto, el aprovechamiento de la estrategia.

He de reconocer que me ha impresionado sobremanera su juego en medio campo. La fortaleza física que han desplegado ha superado en todo momento al Sevilla. Su línea de presión, agresiva y adelantada a su línea de tres cuartos, ha evitado que nuestro equipo pudiera sacar el balón controlado y de forma desahogada. Del mismo modo, es de elogiar el alto ritmo que le han imprimido al partido, la verticalidad que han desplegado, la transición tan veloz a la hora de montar los contragolpes y buscar al compañero de banda. Otro apunte que denotaba lo cómodo que el equipo almeriense se encontraba en nuestro estadio era la participación en el juego de equipo de todos y cada uno de los jugadores de campo. Pedían el balón absolutamente todos. Ninguno se escondía ni se mostraba timorato al choque, a la pelea, a la disputa. Desde el punto de vista táctico, son dignos de mención los automatismos que ponían en marcha a la hora de acudir a las ayudas al compañero, las coberturas etc. Ayer se pudieron ver todos estos aspectos en el juego del Almería. Situaciones de juego que son muy complicadas ejecutarlas de modo correcto sino existe, en primer lugar, compromiso total, en segundo lugar, una claridad de ideas en lo que se quiere poner en práctica, y finalmente, una disposición táctica adecuada sobre el terreno de juego.

Al otro lado, el Sevilla F.C., a día de hoy una amalgama de buenos jugadores técnica y tácticamente, pero que a día de hoy distan mucho de ser un equipo compacto, trabajado, rebosante de compromiso y además, bastante justito en el plano físico. Jugadores que son la sombra de lo que fueron, otros que se creen los reyes del mambo y un largo etcétera.

Es muy difícil vencer a un colectivo como la U.D. Almería sin presionar desde la primera línea, sin darle la intensidad ni la concentración que un equipo de primera división requiere. (como ejemplo más claro, el segundo gol del Almería que no sube al marcador por posición antirreglamentaria). El ataque sevillista, tremendamente mal organizado y posicionado durante todo el encuentro, se basó una y otra vez en el abuso del balón largo a la frontal, de las diagonales desde la derecha, las aperturas a banda en línea de tres cuartos, por cierto, muy bien cerradas por el Almería, y en la práctica de un fútbol de salón hasta prácticamente el área pequeña que desesperaba a la grada. Planteando el partido de este modo y no trabajando alternativas en ataque, eliminas la posibilidad de sorprender al rival, tu capacidad de improvisación. El rival nos conoce y sabe cómo jugamos, nuestra disposición táctica y la estrategia de ataque que nos ha llevado a ser el conjunto más poderoso del Mundo. Además, sabe de nuestra fragilidad defensiva en muchas facetas de nuestro esquema defensivo. Por ello, hay que saber buscar, en determinadas fases de partidos como el de ayer, alternativas en nuestro juego, y eso se consigue trabajando en profundidad los esquemas de juego, los planteamientos tácticos y estratégicos de base del grupo. Todos estos defectos, lógicamente, no pasan desapercibidos por el rival, y menos cuando éste llega a Nervión comandado por uno de los entrenadores que mejor trabajan el aspecto táctico, anímico y estratégico de las plantillas en la primera división española, Unay Emery.

Entendedlo de una vez. Que os quede claro. Por lo que pujéis, será lo que fracase.

Valencia C.F. 3 – Getafe 1

¿En qué habremos ofendido al buen Dios para hacernos padecer tales calamidades?

¿Precioso lamento verdad señor De la Morena? Este es un blog sevillista. Dedicado 100% a la actualidad sevillista. Pero es que no me puedo reprimir. Lo siento. Estoy contentísimo. El Valencia C.F. ha ganado esta noche la Final de la Copa del Rey. Y estoy contentísimo; no por el Valencia en sí, que también. (es que a los chicos del Señor Torres no los trago). Estoy contentísimo sobre todo por la prensa. Ahiiii de la prensa. ¡Qué pena de ellos! Con la que tenían montada para celebrar la victoria del equipo madrileño. El equipo de España, o algo así decían.

Yo no pretendo menospreciar al Getafe con estas líneas. Dios me libre ¡Que les quiten lo bailao! Es muy complicado llegar hasta donde han llegado siendo como son una entidad tan humilde. Pero no puedo. Lo siento. A mí, las cucharadas a cierta edad, ya, y menos de algo que no me gusta, no me las trago a la fuerza. Y eso es lo que ha tratado y trata de hacer la prensa deportiva siempre. En este caso ha sido la prensa nacional –entiéndase por nacional, madrileña (porque ellos no hablan del Levante, del Racing, de Osasuna ni del Español de Barcelona)- la que ha tratado de imponer, de crear una imagen que no es real, con el único fin de conseguir que su equipo madrileño fuera visto en toda España como el equipo humilde, el simpático (sí, el del presidente aquel que se dedicó a chantajearnos las entradas de la Final de la Copa del Rey del año pasado porque su afición no podía completar el aforo del Bernabeu; ese mismo) el que provoca filiación, el desafortunado…., como decimos aquí, el buena gente.

Pero no se dejen engañar. Todo esto es una patraña y una mentira como una Catedral. Tampoco me quiero extender demasiado. Simplemente decir que ahora se la van a tragar enterita. O mejor dicho, ya se la están tragando, porque estoy escuchando a los señores de la Ser corriendo tras los jugadores del Valencia, héroes victoriosos por quienes nadie daba un duro hace unas horas, y a los que ni siquiera se habían dignado, no ya a hacer un programa en la ciudad con todo el boato que éstos gastan y demás, como han hecho al otro finalista; ni siquiera he escuchado una entrevista decente a un jugador del Valencia. Sólo he escuchado hablar, y no de la final, más bien fue de pasada, a aquellos jugadores que han apartado del equipo (todos mis respetos para ellos), en uno de los muchos intentos de meter más cizaña y desestabilizar aún más, si ya de por sí no lo estuviera, al Valencia actual.

Estoy pensando, y a ver si voy a tener razón, que ellos van a ser los causantes de los sucesivos desastres de la selección….con tanto apoyo como muestra desde que la televisa Cuatro…;D Es curioso, pero resulta hasta cómico ver como cualquier competición que está exenta de la presión y manipulación de los medios de comunicación españoles, caso de Eurocopa, Mundiales, finales a un partido y demás (aquí sí lo intentan, pero a un partido es muy complicado, ya lo han visto hoy), siempre terminan con resultado contrario…..ea, ahí llevan, un regalito para quienes frecuentan las casas de apuestas.

Pues lo dicho. Que me alegro mucho de la Victoria del Valencia C.F.

PD: He leído y escuchado el post de hoy de Jesús Alvarado sobre un tal Víctor Fernández, que por lo visto pertenece al imperio Prisaico. Mañana si tengo un ratito escribiré algo sobre él.

Saludos y Felicidades, Campeones.

Mallorca 2 - Sevilla F.C. 3. Fe, Profesionalidad e Implicación máximas, las claves de nuestro éxito.

Primer match ball salvado. Victoria en tierras baleares que nos hace tomar una bocanada de aire fresco, de brisa mediterránea, para seguir luchando…”dicen que nunca se rinde”, o algo así se canta por estos lares…; Sin embargo, el partido de hoy ya es pasado. Y en las circunstancias en las que nos encontramos, sólo nos importa el presente, y el presente a día de hoy, 23.30 horas del Domingo 13 de Abril, se llama U.D. Almería.

Atrás quedan debates parciales, interrogantes sobre jugadores, dudas sobre planteamientos, críticas, lloros, atenuantes y demás historias. Hay que ser una piña hasta el final. El Sevilla F.C. como institución es lo único que importa. Ni jugadores, ni nombres en mayúscula, ni entrenadores. Nada. Esta entidad tiene como objetivo primordial a corto plazo la victoria el próximo Sábado, por lo civil o por lo criminal. De nada más se debe hablar. Y esto tenemos que saberlo todos los sevillistas. Del primero al último que se siente el próximo Sábado en el Santuario de Nervión.

La profesionalidad futbolística es un concepto, tengo que reconocer, que me está costando asimilar. Creo que profesionalidad es lo que he visto esta tarde. Implicación en la consecución de un objetivo común; porque se puede defender de una u otra forma los intereses particulares de cada uno. Se puede estar o no de acuerdo con las decisiones que toma el Capitán de la nave. Pero amigo, si sales entre los once titulares, tienes que comportarte como un profesional y matarte en el campo. Sino sabes actuar como un profesional, por favor, quédate en casa y dedícate a darle carroña y titulares a los periodistas.

El partido de esta tarde se divide en dos fases muy claras. Una primera parte bastante equilibrada por ambos bandos, de bastante respeto mútuo y defensas muy arropadas. Es cierto que si bien el Mallorca no fue superior al Sevilla, sí fue más incisivo, sobre todo con balones al espacio desde segunda línea. Sin embargo, son los tantos lo que realmente cuentan en este deporte, y el primero de ellos fue conseguido por Renato al filo del descanso tras un gigantesco error del meta balear Moyá. La inclusión de Renato como segunda punta, saliendo siempre desde el inicio, está siendo muy positiva para nuestros intereses. La sensación es generalizada. Si Renato hace su tarea de manera correcta, las posibilidades del Sevilla de conseguir la victoria en cualquier partido aumentan de forma considerable. Su labor y el gol de hoy así lo indican.

La segunda parte estuvo marcada por un hecho claro y rotundo, al Sevilla actual no le valía el empate. No debería valerle nunca, pero hoy menos todavía. El entrenador lo entiende y sabe que para conseguir la victoria el Luis Fabiano de hoy no sirve. El cambio de éste por Kanouté se produce recién comenzado el segundo tiempo, dando paso a una fase del partido caracterizada por los contragolpes hispalenses y una disposición mucho más ofensiva por nuestra parte. Muy enchufado, (será por la suplencia) el malí empieza a generar un fluido juego de ataque, continuado, bien estructurado y acompañado en sus acometidas por Renato, Capel, Navas, Keita y Alves. Una sustitución también muy interesante fue la de Koné por Fazio. El marfileño, sabedor de que se espera mucho de él y de que se ansía su fútbol, pasó a ocupar la mediapunta sevillista, desplazando a Renato al medio campo junto a Keita, sobre el cual pivotará el equipo hasta el final del partido. Sobre Keita y su aportación al Sevilla F.C. durante este año podríamos hablar mucho, muchísimo, y aún nos quedaríamos cortos. Sin duda, un excelente jugador y ejemplo de profesional del fútbol que se limita a jugar muy muy bien, implicarse al máximo y a realizar un derroche físico portentoso. Todo un ejemplo de profesional.

Continuando con la segunda parte, el Sevilla, tras el nuevo planteamiento, se convierte en un equipo mucho más ofensivo y lógicamente, los frutos llegan en forma de goles. Serán Kanouté, curiosamente de cabeza a balón parado, y Dani Alves, en un gol soberbio que será candidato a gol de la jornada, quienes pusieran tierra de por medio en el marcador.

El final del partido se antojaba sencillo a tenor del juego desplegado por los baleares durante la segunda parte y la distancia en el marcador, sin embargo, llegado el minuto 89, la rutina liguera se cumple. Somos el Sevilla F.C. y esta temporada no podemos irnos de ningún estadio sin encajar un gol a balón parado, así que para qué cambiar de tesitura a estas alturas de campeonato. Pierre Webo, viejo conocido de la afición sevillista, remataba desde el área grande un balón centrado desde la derecha a balón parado y batía a Palop de un certero cabezazo, sumiéndonos a todos en un estado de nervios que fue a peor al otorgar el Señor Ayza Gámez casi 3 minutos de descuento más de los ya previstos.

Como comentario final a este partido, considero que el encuentro en términos generales fue correcto por nuestra parte, sin florituras, en el que se hizo lo que se tenía que hacer, ganar, conseguir los tres puntos, y afianzar aún más la defensa, por un lado,(muy buena labor la del joven David Prieto durante estos dos últimos partidos) y ,por otro, tratar de entrar de nuevo en una dinámica ganadora que nos haga conseguir el mayor número de puntos posibles en los encuentros que quedan por disputar.

Nueva final, Sábado 19 de Abril a las 22 horas ante la U.D. Almería, en el estadio Sánchez Pizjuán, nuestra casa.
¿Vas a bajar los brazos sevillista?

Valencia C.F. 1 - Sevilla F.C. 2. ¿Es ése nuestro futuro?.

La victoria cosechada en Mestalla ante el peor Valencia de la última década tiene un significado muy especial para el que esto escribe. Deportivamente este resultado es muy positivo. Afianza nuestra posición en puestos UEFA, da moral a la plantilla, tranquilidad y nos sitúa al acecho de la tercera y cuarta plaza que dan acceso a la Ronda Previa de la Champions.

Sin embargo, lejos de lo deportivo, la noche de hoy me dejaba una reflexión que considero que los sevillistas debemos de realizar en este momento crucial en el que nos encontramos.

El Valencia C.F. es a día de hoy una verdadera calamidad en todos los sentidos. No sólo desde el punto de vista deportivo, que también; Institucionalmente, la entidad está fracturada en mil pedazos y es en estos momentos el más claro exponente de cómo una entidad deportiva mal gestionada puede pasar en pocos años de ser una de las más importantes de Europa a verse inmersa en una de las mayores miserias deportivas e institucionales que ha conocido este país.

En este momento, al haber concluido para el Valencia la jornada 28 y estando a diez para el final de Liga, ocupa momentáneamente la novena plaza y tiene un total de 36 puntos, a la espera de los resultados de mañana de Getafe, Mallorca, Deportivo y Osasuna. Tras su pronta eliminación en Champions, sólo le queda luchar por la Copa del Rey, competición en la que se encuentra en Semifinales emparejado con el F.C. Barcelona y contra el que cosechó un muy buen resultado en el partido de ida en el Campo Nou. La consecución de este título maquillaría tibiamente la mala temporada ché, sin embargo no son los resultados deportivos lo peor que el Valencia ha cosechado esta temporada.

Deportivamente, la situación del Valencia C.F. es muy difícil. La plantilla, pese a tener jugadores de una extraordinaria calidad, se encuentra totalmente apática, desmotivada, sin implicación ninguna en la causa que defienden, sin espíritu de equipo, con gravísimos problemas personales entre los propios jugadores de la plantilla ocasionados por la dirección de la entidad, con jugadores apartados del resto del plantel sin motivación alguna aparente…etc; y, naturalmente, de todo ello queda constancia en el césped jornada tras jornada, y ayer lo hizo.

Para el Valencia C.F. hubo un momento crucial en esta temporada, la salida de su entrenador, el señor Sánchez Flores. Una salida motivada en gran parte por discrepancias de criterios entre la presidencia y la figura de Amadeo Carboni por un lado, y el staff técnico por otro. En ese momento, el último elemento de peso que se toma para cesarle son los resultados deportivos. Y evidentemente, fruto de este modo de trabajo, todo empieza a verse de un surrealismo sin par. La Historia la conocemos prácticamente todos. La llegada de Koeman, el problema con Albelda, Cañizares y Angulo, juicios entre el Club y jugadores apartados, y para mí lo más importante, el clima de tensión que se respira en el estadio todos los partidos a causa del estado de crispación que vive su afición.

Como el lector podrá intuir, en este artículo no pretendemos ni mucho menos llamar la atención sobre la injusticia que se cometió en el cese de D. Sánchez Flores; no es nuestra labor inmiscuirnos en la labor de otros clubes. Ni tampoco valorar lo acertado o no de las decisiones llevadas a cabo por su Consejo de Administración. Ya es el Sevilla de hoy lo suficientemente complicado como para además hablar de la realidad del Valencia, la cual obviamente no conozco en profundidad. Sin embargo, sí quiero llamar la atención sobre lo fundamental de este hecho, que es la total ausencia de criterios deportivos para tomar decisiones de tal magnitud.

El fútbol moderno es muy complejo. Muy difícil. No tenemos más que mirar la cantidad de empleados que cada club destina a múltiples facetas, tanto deportivas como institucionales, y que tienen como único objetivo lograr triunfos que provocan a la postre el crecimiento estructural de la entidad. Es una máquina con tantos engranajes que la mella de uno sólo, por muy pequeño que sea, puede llevar al traste la labor de toda la maquinaria. Por ese motivo, en una entidad siempre se busca la estabilidad; la no intromisión de elementos ajenos y extraños que puedan alternar el día a día del grupo. Y aún así, queda lo fundamental, el ya famoso, que la pelotita entre…

La afición tiene un papel fundamental dentro de este engranaje. Tal y como comentábamos con anterioridad, un clima complicado en nuestro propio estadio no sólo provoca la ausencia de ánimos y vítores por parte de la grada [me encantaría dar con cualquier estudio sociológico que profundizara en el aspecto anímico de los jugadores de fútbol durante los 90 minutos de partido y la importancia que para ellos tiene el apoyo desde la grada], sino además aparecen los pitos, las críticas, los pañuelos blancos, las frases mal sonantes etc; en definitiva la desconfianza y la clara ventaja anímica y deportiva al rival. El ejemplo más cercano lo tenemos el Sábado pasado contra el Levante, en los segundos cuarenta y cinco minutos, o en el mismo partido de ayer. Y ahí está nuestra labor.

Sintetizando mucho, la victoria de ayer se fraguó en dos aspectos fundamentales; el primero de ellos, el buen partido del Sevilla F.C. La seriedad defensiva, la transición rápida en medio campo y la efectividad arriba. El segundo y más importante, el clima de crispación y desunión de la grada de Mestalla con su equipo. No puede suceder nunca en el Ramón Sánchez Pizjuán que en el minuto 3 de partido se esté pitando a nuestro equipo. Cuando esto suceda, estaremos muertos social y espiritualmente, y no estaremos abocados a otra cosa que no sea el fracaso en cualquier aspecto.

La situación actual del Sevilla se centra en el debate sobre nuestro entrenador y la polémica sobre el rendimiento de determinados jugadores. Por un lado, Jiménez, hipercriticado (entiéndase esta palabra en el buen sentido de la palabra, el constructivo) por la prensa y por cierto sector de la grada; por otro, una serie de jugadores que por circunstancias no están alcanzado el nivel deseado o simplemente su aportación está siendo de 0.

Todos conocemos la realidad de nuestro equipo. Aquí a nadie se le pretende hacer ver la realidad de la manera distinta a como la percibe. Eso, muy practicado en los medios de información, se denomina manipulación, y aquí no estamos para eso. Hay que ser inteligentes, consecuentes y no dejarse apabullar por creadores de opinión que responden a intereses diversos. Sólo en la moderación está la virtud. No cometamos locuras y no pongamos a los nuestros en la diana en unos momentos tan complicados e importantísimos para la entidad como los actuales. Sólo los perjudicados seremos nosotros. Nadie más. Si la labor de Jiménez o de diversos jugadores no está siendo la adecuada se evaluará a final de temporada y como se evalúa a los profesionales, por criterios única y exclusivamente deportivos.

Mientras tanto, el Sábado llega a Nervión el Atlético de Madrid. Ni más ni menos que el Atlético de Madrid. Nuestro equipo necesita de nuestro apoyo para rebasar en la clasificación a nuestro más directo rival este año. ¿Vas a dejarte embaucar por quienes pretenden sembrar el debate o la duda sobre los nuestros? ¿Vamos a convertir nuestro Ramón Sánchez Pizjuán en Mestalla? En definitiva, ¿Vas a dejar de luchar?

Jmmh